El ex presidente francés, Jacques Chirac, el más duro critico europeo de la invasión estadounidense de Irak para derrocar a Saddam Hussein en 2003, era un defensor de un mundo “multipolar” donde Estados Unidos no fuera el único país dominante del planeta.

Su carrera política estuvo signada por grandes derrotas y arriesgadas victorias que lo ayudaron a mantenerse entre la flor y nata de la política francesa.

Nacido en París el 29 de noviembre de 1932, el ex mandatario francés fue primer ministro entre 1974-1976 y 1986-1988; alcalde de la capital francesa (1977-1995) y presidente de Francia durante doce años (1995-2007).

Era el hijo único de una familia acomodada originaria de Correze, en el centro de Francia.

Chirac se formó en la prestigiosa Escuela Nacional de la Administración (ENA), donde se formó también el actual presidente francés, Emmanuel Macron, y años después ocupó un puesto público en el Tribunal de Cuentas.

En 1967 fue elegido diputado gaullista de la Asamblea Nacional y en 1976 renunció como primer ministro por diferencias con el presidente Valery Giscard D’ Estaing y formó la Agrupación por la República (RPR), de ideología conservadora.

En marzo de 2003, durante la invasión de Irak para derrocar al presidente Hussein, a quien Washington acusaba de poseer armas de destrucción masiva (que nunca fueron encontradas) Chirac mantuvo discrepancias con el entonces presidente norteamericano George W. Bush.

Por eso Francia lideró junto a Alemania y Rusia la oposición a la invasión que provocaría luego la inestabilidad política de Irak.

Antes de la Guerra de Irak, el 23 de enero de 2003, el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, señaló a un grupo de periodistas extranjeros: “Alemania es un problema, Francia es un problema”.

“No veo a Europa como Alemania y Francia. Pienso que ésa es la vieja Europa. Si uno mira toda Europa, su centro de gravedad pasó al Este”, señaló ministro de Defensa norteamericano.

A pesar de sus diferencias, Bush y Chirac se sacaron una foto el 2 de junio de 2003, en Envian, Francia, durante la cumbre del Grupo de los ocho (G-8), formado por EEUU, Rusia, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá.

En aquella oportunidad, Bush dijo que su enfrentamiento con Francia por la invasión de Irak era cosa del pasado, pero Chirac insistió en su visión “multipolar” y señaló: “No dudo que (este punto de vista) tiene una mayoría muy amplia en todo el mundo”.

Su posición contraria a la guerra en Irak le trajo simpatías de varios líderes mundiales y también de sus compatriotas, pero en 2005 convocó a un referéndum a la Constitución Europea, triunfando la posición del “no”.

El 19 de enero de 2007, Chirac rindió homenaje a lo judíos que fueron deportados a los campos de exterminio con la complicidad del régimen pro nazi de Vichy en la Segunda Guerra Mundial.

El mandatario presidió una ceremonia en el “Muro de los Justos”, donde están los nombres de 2.646 franceses que salvaron la vida de judíos durante dicha contienda bélica.

Chirac ganó las elecciones presidenciales de 2002, viviendo momentos de zozobra luego de que Jean Marie Le Pen, líder del ultraderechista Frente Nacional, pasara a la segunda vuelta. Pero Chirac se impuso gracias al apoyo de los socialistas.

Poco después dejó la presidencia en manos del también conservador Nicolás Sarkozy, que había sido su ministro de Interior.

“Se dice siempre de Chirac que es idiota, gentil y generoso. Es todo lo contrario: es inteligente, complejo y muy interesado”, dijo a la prensa Sarkozy, un día antes de ingresar al Palacio de Elíseo.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201909/395289-un-defensor-de-la-vieja-europa.html

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