El gobierno de coalición progresista de España dejó traslucir hoy sus primeras fricciones internas a raíz de un proyecto de ley sobre violencia sexual, la primera iniciativa que lidera el partido de izquierda Unidas Podemos (UP) desde su llegada al poder.

La Ministra de Igualdad, Irene Montero, de UP, presentó su proyecto de ley como un logro del movimiento feminista apenas pocos días antes de una nueva celebración del 8M, el Día Internacional de la Mujer, en medio de crecientes versiones de supuestas discrepancias en la coalición del gobierno respecto a esta iniciativa estrella.

El proyecto busca materializar en el Código Penal la demanda del movimiento feminista de que “solo sí es sí”, lo que significa que las relaciones sexuales precisan consentimiento de las dos partes para garantizar que se realicen con libertad.

Una de las novedades es que se simplifican todos los delitos sexuales en dos, el acoso y la agresión.

En el caso de la agresión, el delito más grave es la violación en grupo y conlleva penas de hasta 15 años de cárcel. Además, se convierte en delito el acoso callejero.

A pesar del avance que supuso la aprobación en el Consejo de Ministros del proyecto de la llamada “Ley de Libertades Sexuales”, la polémica por el enfrentamiento en el gobierno formado por el Partido Socialista (PSOE) de Pedro Sánchez y UP no cesó, sino que se ahondó de cara a un complejo escenario de confrontación con la derecha y la ultraderecha.

Mientras Sánchez defendió una imagen de unidad, desde UP no escondieron su malestar con el hecho de que ministros socialistas hayan intentado retrasar la aprobación de la ley argumentando la falta de rigor jurídico en el texto, que defendió la ministra de Igualdad.

“En las excusas técnicas hay mucho machismo frustrado”, lanzó como un dardo Pablo Iglesias, uno de los vicepresidente del gobierno y líder de UP, a pesar de que el proyecto había sido aprobado horas antes.

Las palabras de Iglesias eran una crítica implícita al ministro de Justicia, el socialista Juan Carlos Campo, aparentemente el principal detractor de la ley en el gobierno, junto a la vicepresidenta Carmen Calvo, a quien acusan de querer “tutelar” el Ministerio de Igualdad, una competencia que perdió respecto al anterior gobierno.

Desde el PSOE intentaron apagar el incendio, pero UP siguió avivando el fuego.

“No hay ministros machistas, hay un gobierno feminista del primero al último”, replicó hoy la número dos del PSOE, Adriana Lastra, al ser consultada sobre los dichos de Iglesias.

“A veces los políticos hablamos demasiado”, ironizó, por su parte, el ministro de Justicia, dando a entender que las fricciones son normales ya que su cartera y Hacienda son las más “antipáticas” frente a los proyectos de ley del gobierno.

Sin embargo, el vocero de UP en el Congreso de los Diputados, Pablo Echenique, no evitó la polémica y, por el contrario, la ahondó al salir en defensa del trabajo realizado por Montero.

“Cuando las mujeres redactan una ley, parece que hace falta que venga un machote y diga: Venga, yo te arreglo la ley, yo te explico cómo hay que hacer las cosas”, dijo Echenique.

La pugna en el gobierno de coalición, que hace unos días tenía lugar entre bastidores, se hizo ahora más pública amenazando la unidad de acción en la defensa de una ley que se enfrenta a grandes obstáculos en el Parlamento, y suscitará debate en los próximos meses.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/202003/437520-tension-en-la-coalicion-de-gobierno-en-espana-por-proyecto-de-ley-sobre-violencia-sexual.html

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