El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu mide hoy su liderazgo en el partido Likud frente a Gideon Saar, el primer rival interno capaz de hacerle frente en una competencia que podría debilitar su influencia sobre la fuerza conservadora que dominó durante 20 años.

Desde las nueve de la mañana hora local (4 de Argentina) y hasta las once de la noche (18 de Argentina), los 116.048 afiliados del Likud votarán en las 106 urnas distribuidas en todo el país, en unas primarias cuyos resultados definitivos se espera que estén mañana y que pueden ser fundamentales para el futuro del primer ministro que encabezó el gobierno durante la última década, indicó la agencia de noticias EFE.

Una derrota para Netanyahu, de 70 años, sería un golpe, e incluso un resultado ajustado podría debilitar la influencia del primer ministro, acusado desde noviembre pasado de cohecho, fraude y abuso de confianza en tres casos de corrupción.

El mandatario en funciones no logró formar Gobierno tras los comicios de abril y septiembre, y pretende retener el liderazgo del partido, que le garantiza el primer puesto de la lista para la repetición electoral del próximo 2 de marzo.

Además, con la elección de hoy busca confirmar la lealtad de los militantes frente a Saar, de 53 años, que desde que se formalizó la acusación por corrupción presionó para renovar el liderazgo del Likud.

A pesar de defender posiciones de la derecha más dura, Saar tiene buenas relaciones con parlamentarios de todo el arco político, y las primeras encuestas indican que bajo su dirección el Likud tendría mejores opciones para alcanzar un Gobierno “de unidad nacional” con el centrista Azul y Blanco de Benny Gantz.

En un intento de cerrar grietas y atraer votos, Saar anunció que si se convierte en líder de la histórica formación de la derecha israelí y es elegido primer ministro, propondría a Netanyahu como próximo presidente del país, para aprovechar lo que considera sus “excelentes relaciones” con líderes de grandes potencias.

Desde la oficina de campaña de Netanyahu replicaron que “esto demuestra que se ha alineado con los intereses de la prensa y de la izquierda para desplazar al primer ministro del liderazgo del país”.

Hijo de una maestra israelí y un médico argentino llegado a Israel en la década de los 60, Saar militó desde joven en organizaciones de derecha y, tras una breve carrera como periodista y algunos años como funcionario del ministerio de Justicia, tuvo su primer puesto importante en el Likud en 1998, como secretario del Gabinete del primer gobierno de Bibi, apodo de Netanyahu.

Tras un corto período donde se dedicó al Derecho, Saar retornó al Likud, entonces ya liderado por Ariel Sharón, y en 2003 se convirtió por primera vez en diputado de la Knéset (Parlamento).

Desde ese momento fue escalando posiciones dentro de la formación y, además de ser número dos en la lista del partido en las elecciones de 2009 y 2013, fue ministro de Educación y luego de Interior.

Los analistas prevén una victoria del actual primer ministro, aunque recibir un alto apoyo podría posicionar a Saar como sucesor natural al frente del Likud cuando “Bibi” abandone el cargo, ya sea de forma voluntaria, por la vía electoral o forzado por su situación legal.

Aunque Netanyahu se mantenga como cabeza de lista, el Tribunal Supremo deberá decidir el próximo martes si un acusado puede o no recibir el encargo de formar Ejecutivo, algo que podría resultar decisivo para su futuro político.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201912/419190-netanyahu-enfrenta-en-primarias-el-desafio-de-seguir-liderando-su-partido-el-likud.html

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