“Alberto. La intimidad del hombre, el detrás de escena de un presidente” contiene varias escenas de reencuentros: el de Alberto Fernández con Cristina Fernández de Kirchner es solo el primero, porque también se relata el de la actual vicepresidenta con Sergio Massa y luego el del presidente con Héctor Magnetto, CEO del grupo Clarín.

A días de la publicación del libro, su autor, el periodista Diego Schurman, cuenta cómo fue el acercamiento del actual presidente de la Cámara de Diputados con Cristina, cómo se fue gestando su llegada al Frente de Todos y cómo se fue transformando el vínculo de Alberto Fernández y Sergio Massa a lo largo del tiempo.

– Télam: Cubriste muchas campañas, ¿qué particularidad encontraste en ésta?

– D.S.: 
Arrancó con un peronismo fragmentado, sin conducción y creo que la virtud fue la zanahoria: ganarle a Macri. Eso hizo que muchos bajaran el copete y se dieran cuenta que ése era el camino. Alberto Fernández apuntaba al Frente Renovador, que tenía votos por fuera del kirchnerismo y absolverlo desarticulaba la posibilidad de que creciera un peronismo por afuera y fortalecía el proceso de unidad. Alberto decía que la clave era Massa, CGT y gobernadores. Por eso estuvo trabajando con la CGT y con Manzur, que era una figura clave para articular a los gobernadores. Lo de Massa era lo más difícil porque no terminaba de cerrar. Su gente pergeñaba las listas de los candidatos de la provincia de Buenos Aires, pero la cabeza de ese espacio, Massa, no terminaba de cerrar, seguía yendo a las reuniones con (Juan) Schiaretti, (Miguel Ángel) Pichetto o (Juan Manuel) Urtubey.

– El reencuentro de Cristina con Massa es otro capítulo fuerte del libro. ¿Qué te parece que pasó para que Massa decida sumarse al Frente de Todos?
 D.S.: Ese encuentro es un libro que alguien tiene que hacer porque fueron cinco horas y sabemos muy poco. Había buena relación de Massa con Wado de Pedro y con Máximo Kirchner por negociaciones parlamentarias y, fruto de esos encuentros, empezó un proceso de acercamiento. No nos olvidemos que Alberto fue su jefe de campaña en la elección de 2013, en la que Massa terminó ganando. Alberto ya se había peleado con Cristina y puso sus fichas ahí.

Lograron una relación inexplicable porque se llevaban muy mal, a tal punto que cuando Alberto dio el portazo y se fue del gobierno, le decía a los periodistas en privado que Cristina había puesto a Massa como jefe de gabinete como una suerte de doble castigo: “vos te vas, yo pongo a Massa que sé que te va a molestar”.

La salida de este último del gobierno los termina acercando y después de lo que fue esa mala relación, terminan trabajando juntos con sus idas y vueltas.

Esa buena relación se mantuvo a tal punto que cuando Massa se entera por radio Mitre, estando en su casa en calzoncillos por salir al aire en una nota para esa radio, que el candidato iba a ser Alberto, corta y lo llama. Esa noticia lo dejó en una situación ambigua porque él creía que iba a haber una gran PASO que era parte de lo que vendía Alberto para unir al peronismo. Massa tenía esa fantasía, entonces esto lo desacomoda, pero también empiezan una negociación permanente. Massa entiende que la decisión de Cristina Kirchner potenciaba el espacio porque Alberto había logrado lo que la propia Cristina reconocía que no podía lograr y era que levantaba el teléfono y lo atendían los sindicatos, los empresarios, los gobernadores. Esto terminó desembocando y confluyendo en un sendero común.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/202002/430434-massa-y-alberto-del-desencuentro-al-trabajo-en-conjunto.html

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