Los trabajadores del teatro Colón denunciaron el profundo “deterioro salarial y artístico” que se padece en el coliseo porteño y eligieron un multitudinario concierto callejero para reclamar una inmediata recomposición salarial y el fin de un modelo que –afirmaron- se propone usar al teatro del país “para negocios públicos y privados de dudosa jerarquía”, según un documento consensuado por diferentes cuerpos estables.

La protesta, realizada sobre el acceso al Colón en la calle Libertad y minutos antes de la función de “El Lago de los Cisnes”, último título de la temporada de ballet, fue protagonizada por integrantes de la Orquesta Estable, de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires (que también tiene sede en el Colón) y del Coro Estable. Los integrantes del Ballet, comprometidos con la función oficial, manifestaron su adhesión y exhibieron pancartas de protesta arriba del escenario.

El reclamo no sólo estuvo dirigido a la precarización laboral y el deterioro salarial del principal teatro de la Argentina, que cuenta con más de 1.100 trabajadores, sino que se cuestionó a la conducción artística del coliseo, dependiente del gobierno de la Ciudad y dirigido por María Victoria Alcaraz (directora general), Enrique Arturo Diemecke (director artístico), Martín Boschet (director general ejecutivo) y Elisabeth Sarmiento (directora de Recursos Humanos).

El documento acordado por la Orquesta Estable y la Filarmónica reclamó “un proyecto artístico acorde a la jerarquía e historia del Colón” y cuestionó a los directores que se “auto-programan de forma abusiva”, en obvia referencia al mexicano Diemecke (para la temporada 2020 se designó a si mismo director musical de “El oro del Rin”, de Richard Wagner, entre más).

Los trabajadores del Coro Estable, a su turno, en su propio documento, destacaron que a pesar de los “insostenibles” salarios jamás se sintió “en la excelencia” del desempeño del cuerpo.

El tenor Ramiro Pérez, en diálogo con Télam, enfatizó que en los últimos dos años “los trabajadores del Colón, como todos los trabajadores municipales, perdieron 27 puntos de salario en relación con la inflación” y apuntó que las condiciones salariales en algunos casos “son terribles”.

Además el tenor destacó que el Teatro Colón viene perdiendo su condición de ser “un teatro de producción integral” para convertirse en un “teatro de llave en mano”, en el que las producciones se subcontratan y el escenario se utiliza “como una mera sala de alquiler”.

Pérez destacó que “cada espacio del Teatro que se deja de utilizar por la tercerización significa que hay un oficio y un saber que se pierde”. En la temporada lírica 2020, por caso, el Colón tiene programada la ópera Nabucco en su apertura (17 de marzo), del compositor italiano Giuseppe Verdi, y todo el vestuario de la obra se comprará en forma externa cuando dentro del teatro existen cuerpos dedicados a la producción propia de cada puesta.

La protesta cobró un sentido inusual con la interpretación de un programa musical en las escalinatas del Colón, sobre la calle Libertad, que se inauguró con la ejecución de la obertura de la ópera “Carmen”, de Georges Bizet, para luego continuar –ya sumado el coro- con la “Habanera”, del mismo título.

Con gran acompañamiento del público, la protesta continuó con el brindis de “La Traviata” y luego con “Va Pensiero”, célebre pasaje de la ópera Nabucco.

El desenlace tuvo como centro “El vals de las Flores”, en una cita obligada a Piort Tchaicovsky (el compositor que se interpretaba en la función oficial, dentro del teatro) y un final con el Himno Nacional. A pesar del reclamo, las autoridades del teatro no recibieron a los trabajadores para escuchar sus demandas.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201912/419724-protesta-trabajadores-teatro-colon.html

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