El actor Gerardo Romano protagoniza “Respira”, nuevo filme de Gabriel Grieco, y por el cual el intérprete dejó trascender su preocupación por el medio ambiente, a la vez que dejó en claro su apoyo al gobierno de Alberto Fernández.

Tengo un voto de confianza y de cero erosión al oficialismo, siento que está el oficialismo y un abismo insondable“, le dijo a Télam en un bar de Palermo, vermú y picada mediante.

Tranquilo, cruzado de piernas y con la cartelería del fime de Grieco a su espalda, Romano dijo estar “muy bien” gracias al cambio de gobierno y que en él deposita las esperanzas para las mejoras no solo en el país, sino también en el Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), con los flamantes nombramientos de Luis Puenzo como presidente y Nicolás Batlle como segundo.

No presto mi disidencia en nada prácticamente, ni siquiera en lo concerniente a la jubilación mínima. Que no haya un CEO (en el Incaa) y haya gente del palo ya es una gran noticia“, sostuvo el actor que se encuentra por quinta temporada en teatro con la obra “Un judío común y corriente”.

En “Respira”, Romano interpreta a un corrupto comisario de pueblo rural que, haciendo de intermediario del intendente, lleva y trae los sobornos de empresarios agropecuarios ligados a la contaminación por medio del glifosato.

 “Suelo tener en cuenta la temática. Nunca haría algo que estuviera opuesto con lo que pienso de los temas importantes. Algo que construye memoria respecto a la preservación del medio ambiente tiene cabida”, dijo el actor, a lo que acotó: “En el caso del la película, decir algo sobre la agresión al medio ambiente”.

Al respecto, Romano hizo gala de un conocimiento que es muy expandido: “Los bosques naturales tardan miles de años en regenerarse por el desmonte. El humus de la tierra tarda 1.000 años cuando desaparece. El no desbrozamiento de la tierra, la siembra directa, en la cual el arado no trabaja sino que es como si se agujereara la tierra y se metiera la semilla… cuando llueve no drena y ese es uno de los motivos de las inundaciones.

Ya el punto cúlmine es el glifosato, con las consecuencias para las napas y los pueblos que viven cerca. Es la problemática de la película

Gerardo Romano

“El lago San Roque (Córdoba) estaba verde, lleno de bacterias; esto no es sólo acá, es en el mundo. Yo voy mucho a Uruguay, país que se presenta como ‘natural’, pero las pasteras, la celulosa, el eucalipto y los fertilizantes están ahí. En Finlandia si cortas una planta te cuelgan de la plaza, pero vienen a Uruguay a poner sus pasteras”, abundó.

El actor, que mostró haberse informado al respecto, explicó que todos esos productos químicos producen “las bacterias de los lagos donde hay tierras con contaminación de las napas freáticas o glifosato”.

“Cuando llueve, el agua arrastra todo y lo lleva a las poblaciones y ríos”, en lo que es otro problema más que se suma a la crisis climática que vive el mundo.

Si bien sostuvo que el “ciudadano de a pie” no tiene mucha responsabilidad, más que presión a los gobiernos para generar conciencia, participación y compromiso, son las autoridades y las empresas las que tienen que tomar cartas en el asunto.

“Hay intereses directos o indirectos. El interés indirecto de un trabajador que va a la fábrica de celulosa y tiene que llenar la olla y tener una vida digna. Ese es un punto de vista. El político puede tener ese mismo pensamiento y, en lo peor de la escala, se lleva una monedita para pagar la prepaga y las expensas”, comentó.

Sin embargo, Romano dijo que algunos hábitos cambió en su vida y no tanto por lo económico, sino por “conciencia ecológica”: “Desde hace unos años, me cepillo los dientes con la canilla cerrada para nos malgastar el agua”, ejemplificó.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/202002/436278-gerardo-romano-entre-la-conciencia-medio-ambiental-y-su-voto-de-cero-erosion-al-oficialismo.html

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